“YO SOY” Asclepio, Protector y Guardián del infeliz.
Me ofrecí como voluntario hace centurias para establecer dentro de un complejo de curación más grande, un foco dedicado al reestablecimiento de la higiene en los cuerpos de la humanidad; un ímpetu de la ciencia de la salud y su mantenimiento; un sistema de principios para la preservación
de la salud y la prevención de la enfermedad. Es la
enfermedad en los vehículos del hombre la que hace a este planeta tan infeliz.
La última vez que un contacto puro fue hecho con
nuestro foco, fue por los místicos Griegos, quienes con el
consejo a través de los oráculos en Delfos establecieron
un Templo de Higia en lo que ahora es llamado Epidauro,
sobre la tierra firme de Grecia. Eso que ha sido transmitido
a través de la mitología Griega relacionándose con este foco
tiene cierta distorsión, así que describiré Nuestro foco etérico
y Nuestro servicio actual. Sin embargo he mantenido
el nombre adscrito a Mí en aquella época (Asclepio) para
mantener así un período de continuidad de Nuestro servicio
desde aquella época hasta el presente y la naturaleza
eterna de Nuestro servicio – hasta que cada hijo del creador
haya ascendido fuera de la condición humana infeliz hacia
dentro de la alegría de la conciencia Divina.
Nuestro foco tiene un templo central y cuatro templos
en los puntos cardinales rodeándole. Estos cuatro templos
externos están dedicados a su vez a la higiene etérica, la
higiene mental y la higiene emocional. Cada uno tiene su
propia Llama establecida. Hermandad y programa higiénico.
El Templo de Higiene Mental es el más grande de los cuatro
y está dedicado al principio de que una mente purificada,
clara, sonora, llena sólo de conceptos constructivos, será
el guardián del cuerpo, de la memoria, y del mundo de sentimiento.
Los Griegos sabían bien que la mente es el padre
para los sentimientos, así como la Tierra es un salón de
clase emocional y este “gigante en crecimiento” (los sentimientos)
necesitan una guía y dirección clara y cuidadosa
desde la mente o podría resultar una gran destrucción. El
Templo de la Higiene Física es el menos activo porque en el
presente no tenemos un foco físico consagrado a través del
cual trabajar. Sin embargo estamos conectados con muchos
de los centros de curación holísticos y Spas de salud espiritualmente
dedicados y consagrados que están en operación
actualmente sobre el reino físico. Se ha hecho un intento
de establecer a través de estos co-servidores encarnados
Nuestro ímpetu en las ciencias naturales de la salud.
Aquí podría añadir que trabajamos estrechamente con
otros templos de curación fuera de Nuestro propio foco,
parte del vasto complejo de curación. Particularmente Nos
dirigimos hacia el Señor Hilarión y el foco de la Curación
Científica sobre Creta. Mientras que Nuestra consagración
es a lo largo de la avenida del natural reestablecimiento
del orden e higiene en los cuerpos del hombre, el Señor
Hilarión se concentra en el desciframiento científico de los
misterios de la enfermedad en los cuerpos del hombre y en
la comprensión de esta fuerza de conciencia humana para
que ésta pueda ser removida del planeta. Después de todo
es un laboratorio viviente de los efectos de la conciencia
más baja que es sin paralelo en este universo, y así que se
debe hacer todo esfuerzo para entender la enfermedad y
sus mecanismos importantes como un modelo para la humanidad.
Nuestros dos Templos, el del Señor Hilarión y el Nuestro,
son parte del esfuerzo de curación total de la Gran Hermandad
Blanca protegiendo este planeta y trabajamos en
estrecha cooperación y unidad. Puedan todos los curadores
de inclinación científica o natural mirarnos en este año
de la Familia del Hombre para un enfoque unificado para
la victoria de la salud y la felicidad sobre la enfermedad y
desesperanza.
Nuestro enfoque en todos los cuatro templos externos
involucra todos los atributos del Rayo de la Curación
encontrados en la naturaleza: Luz, color, fragancia, aceites
aromáticos, agua, calor, tacto, cristales y piedras preciosas,
música, sonido, medicinas naturales de las hierbas, plantas
y minerales, entre otros. En cuanto a la música y sonido la
frase “una mente sonora y cuerpo sonoro” viene del trabajo
de Pitágoras cuyo ímpetu de perfección a través de la música
está involucrado en Nuestros programas de curación
y el re-ordenamiento de los cuerpos internos del hombre.
También el Amado Serapis Bey asiste a menudo (aquí El es
conocido como el Gran Médico Egipcio) y experimenta con
los efectos de ciertas piezas de música sobre los vehículos
del hombre. El Me pide que les recuerde que El aún busca
músicos encarnados para canalizar Sus “prescripciones
musicales” para la enfermedad.
Nuestro Templo central es el foco actual de la Llama
de la Curación Restauradora desde el Sol. Aquí Nuestro
Sacerdocio y Hermanas y Hermanos mayores son entrenados
y dentro de este Templo central el Señor Rafael y la
Madre María han establecido un Rayo de Consagración. La
ocupación menor de la curación requiere una extraordinaria
consagración de energías. El Señor Rafael asiste en el
entrenamiento de tal consagración y la Madre María asiste
en el balance de tal consagración para que ésto no resulte
en infelicidad en el mundo del curador aún encarnado. Mis
habitaciones personales están también en este Templo central.
A menudo soy visto con túnicas largas verdes y llevo
el cayado del Caduceo, representando el equilibrio perfecto
de las energías pasando por los cuerpos del hombre. A
ese fin está consagrado Mi Ser. A menudo únansenos este
mes a medida que hayamos hecho grandes preparaciones
para la curación y felicidad de los chelas de los Maestros
Ascendidos y todos aquellos de las profesiones y artes curativas.
Nosotros deseamos probarles Nuestra asistencia y
la realidad de Nuestro servicio espiritual para el hombre a
ustedes todos en sus propios vehículos.
Desde el Corazón de Dios se vierte el orden, la totalidad
y la salud natural, y en el mundo del hombre, como
el Hijo de Dios, se expande la felicidad y la alegría de la
vida. Así sea!
(La Palabra, Junio 1983)
«YO SOY» Asclepio
El Dios de la Medicina y la Curación,
Protector del Infeliz


La Paz, simbolizada por la amable paloma, es uno de los Regalos del Espíritu Santo, un don que el individuo no recibe desde afuera, sino que es parte integral de su Naturaleza Divina, lo que entraña necesariamente: sentirla, irradiarla y compartirla con su prójimo. ¿Cómo podemos sentir Paz cuando estamos en un mar de complicaciones?, se podrán preguntar los estudiantes. Sencillamente quiten su atención de las apariencias y colóquenla sobre la Paz. Una cosa es segura: no pueden tener Paz y apariencias al mismo tiempo. ¡Donde quiera que esté su atención, SU VIDA, allí están ustedes! LA PAZ ES LA ESENCIA DE TODA MANIFESTACIÓN DIVINA CONSTRUCTIVA Y DURADERA. Por tanto, aún en las apariencias hay Paz. Búsquenla y la encontrarán. La manera de buscarla es permitir que la Comprensión, la Tolerancia, la Paciencia, la Humildad y el Servicio amoroso llenen sus pensamientos, sentimientos, palabras habladas y acciones.