El Templo de la Ascensión mismo es una corriente
de energía elevándose constantemente que verdaderamente
conduce al Trono del Padre. Como una escalera mecánica,
provee un ímpetu añadido a los esfuerzos individuales para
ascender de vuelta hacia su Estado Divino. Esta Llama está
compuesta, no sólo del foco real de energía ascendiendo
que el Amado Serapis y Su Hermandad trajeron desde la
Atlántida (antes de que el continente se hundiera debajo
de las olas del océano para purificación), sino que también
está compuesto de los sentimientos de éxtasis que han sido
experimentados alegremente por todo el que ha ganado su
(él o ella) Ascensión personal.
En adición a estos sentimientos cargados dentro de
la Llama de la Ascensión, la Hueste Seráfica reúne toda la
fuerza de oración, aspiraciones y pensamientos y sentimientos
ascendiendo de cualquiera de los miembros de la
raza humana que estén usando la Tierra como un salón de
clases, y literalmente “injertan” esta energía dentro de la
misma Llama de la Ascensión.
Como la propia naturaleza de todas las Llamas de
Dios es ELEVARSE – a menos que algunos Seres Divinos
escojan voluntariamente magnetizar, anclar, sostener y
expandir las Llamas particulares en las conciencias emocional,
mental, etérica y física de la gente de la Tierra, la
Llama de la Ascensión misma hace tiempo que se habría
elevado fuera de este mundo de la apariencia física – fuera
del saber de la mente humana y del uso de la humanidad
no ascendida. El Amado Serapis Bey y la Hermandad… han
hecho el sacrificio de permanecer aquí, y sosteniendo así
la Llama de la Ascensión en el Templo proveen un camino
de regreso al “Hogar” para todas las corrientes de vida no
ascendidas, cuando ellos han ganado el derecho a Su uso
mediante la purificación de todas las energías de sus corrientes
de vida; adecuándose por medio de eso a morar en
el Reino Maestro Ascendido. Por lo tanto, se recomienda
fuertemente al gentil lector que él o ella no sólo honren la
Llama de la Ascensión, sino que den gratitud diariamente al
Amado Serapis Bey y a la Hermandad por proveer, proteger
y sostener este camino de regreso al “Hogar” mediante Su
exilio voluntario aquí – en un Reino del cual hace mucho
tiempo que han ganado el derecho a ser eternamente libre!
Una Ascensión consciente, dignificada hacia la Luz
– con el control completo de todas las facultades de mente,
alma, sentimiento y carne de alguien transmutadas conscientemente
– es la meta natural que Dios intentó de toda
encarnación física y la razón por la cual se soporta toda
experiencia física. ¡La decrepitud, la desintegración, enfermedad,
vejez y la ‘muerte’ ignominiosa no son la actividad
NATURAL de la VIDA!
Como ha sido descrito en previos números cada
Candidato para la Ascensión, si está listo o no para esta
transición hacia el Reino de Perfección, debe pararse en la
presencia de Serapis Bey (usualmente en su cuerpo etérico
en la noche mientras su cuerpo físico duerme). Él entonces
exterioriza el aura de cada uno de tales seres y cuidadosa y
amorosamente prepara esas iniciaciones que ayudarán a tal
Candidato en el proceso de transmutación de su naturaleza
inferior. Luego Él asigna a tal Candidato un Hermano o
Hermana Cuya obligación es proveer las OPORTUNIDADES
(NO castigos!!) para que todos los Candidatos serios (si
perseveran) PUEDAN LOGRAR LA ASCENSIÓN EN LA LUZ.
Muchos de Nosotros hemos tenido la guía amorosa de Serapis
Bey y Su Hermandad y verdaderamente hemos ganado
la Ascensión a través de Su asistencia. Créannos cuando
decimos – EL ES VERDADERAMENTE UN SEÑOR DE AMOR!
(El Puente, marzo 1958 (Extractos))
AMADO EL MORYA