El Salón del Juicio ha sido investido con los conceptos humanos y usado
como un arma para reprender a las almas de los hombres a una obediencia
renuente durante muchas centurias por los sacerdotes y guardianes de religiones
a través de las diversas eras. Por lo tanto, la humanidad de la Tierra tiene dentro
de su conciencia etérica un temor al Día del Juicio, y un temor a Aquellos que
administran Justicia. Nosotros (la Junta Kármica) estamos en la posición no
envidiable de ser un portavoz impersonal para la Ley Cósmica, de las condiciones
las cuales ustedes, por sí mismos, han creado a través de las eras. Son ustedes
quienes son sus propios mentores – su propio juez – su propio castigo – y su propia
recompensa; pero a través del deseo inconsciente del hombre de colocar la culpa
sobre cualquier hombro pero suya propia, él ha hecho de la Junta Kármica un chivo
expiatorio. Sin embargo, a través de la amabilidad de su entendimiento, de su
música, de sus canciones y de su amor, esto ha sido revertido, y Nosotros Quienes
Nos hemos sentado era tras era, reuniendo una y otra vez a los mismos espíritus
esperanzados llenos de votos y promesas esperando nacer, y con la misma tristeza
y desilusionados regresando en el curso de unos pocos cortos años con una cosecha
digna de compasión, estamos felices de veras de decir que somos aceptados ahora
– no como instrumentos de castigo, sino de oportunidad y esperanza. Esto Nos da
placer de veras.
Esta noche honran el Retiro de la Misericordia, y pienso atrás a través de
las muchas eras en una China de tal belleza que nunca ha existido una tierra tan
agradable fuera del Reino del Cielo, donde los hombres y mujeres caminaron con
tal gracia y belleza que era imposible distinguir los seres ascendidos de los seres
evolucionando sobre la Tierra. En esa gran tierra viví y enseñé el significado de la
compasión y misericordia; de no sólo dar amor genuino a toda vida, sino dar
justamente un poco más que el requerimiento de la Ley – un poco más de presión en
el apretón de manos – un poco más de energía en el servicio – un poco más de
sinceridad en la sonrisa que lo que la Ley y convención requería – Misericordia que
se precipita afuera a medida que el Dios mismo da un poco más de perdón que el
que es requerido — ese es Mi servicio a la Vida. Espero que lo disfruten.
Estamos intensamente interesados en este esfuerzo, y si con amabilidad cantaran
la canción “La Junta Kármica” (La llamamos Nuestra) para Nosotros,
sentirán Nuestro Amor retornándoles.
LA AMADA KWAN YIN