La Paz, simbolizada por la amable paloma, es uno de los Regalos del Espíritu Santo, un don que el individuo no recibe desde afuera, sino que es parte integral de su Naturaleza Divina, lo que entraña necesariamente: sentirla, irradiarla y compartirla con su prójimo. ¿Cómo podemos sentir Paz cuando estamos en un mar de complicaciones?, se podrán preguntar los estudiantes. Sencillamente quiten su atención de las apariencias y colóquenla sobre la Paz. Una cosa es segura: no pueden tener Paz y apariencias al mismo tiempo. ¡Donde quiera que esté su atención, SU VIDA, allí están ustedes! LA PAZ ES LA ESENCIA DE TODA MANIFESTACIÓN DIVINA CONSTRUCTIVA Y DURADERA. Por tanto, aún en las apariencias hay Paz. Búsquenla y la encontrarán. La manera de buscarla es permitir que la Comprensión, la Tolerancia, la Paciencia, la Humildad y el Servicio amoroso llenen sus pensamientos, sentimientos, palabras habladas y acciones.
Diario del Puente a la Libertad: Mahá Chohán página 224, Septiembre de 1959
AMADO MAHA CHOHAN